Cuentos Locos III

La Marca del Lobizón (viene del post anterior)

Tome coraje y trate de convencer a su familia de probar la cura, sobre todo ahora que ya no vivia mas en casa de sus padres con la contencion de un barrio que conocia el problema. Tenia la certeza de que yo no podria solo con todo, sabiendo que jamas la podria dejar sola durante las noches de plenilunio, y que con mis horarios de trabajo rotativos esto no seria siempre posible. Contando tambien con que tarde o temprano su organismo se acostrumbraria al tranquilizante y cada vez tendria menor efecto.

Al final no pude convencer del todo a mis suegros que veian muy peligroso jugar con los venenos de la curandera pero los hermanos de Karina accedieron, asi que programamos una cena en casa de sus padres para la primer luna llena del invierno.

El plan era mas o menos simple. Cerca de la medianoche cuando Karina comenzara a perder el conocimiento habia que amarrarla a la churrasquera del patio con cadenas, sostenerla entre todos hasta que se hubiera transformado completamente y entonces comenzar con la aplicación de los sueros. El resto lo veriamos a medida que cada paso se completara. Un grupo de vecinos devenidos cazadores que habian ayudado a Chiche en otras oportunidades estarian afuera de la casa expectantes por cualquier inconveniente que pudiera surgir.

La medianoche se acercaba, el cielo totalmente despejado sostenia una luna enorme sobre nosotros y Karina empezo a descomponerse. Rapidamente empezo a convulsionar y entre los hermanos y yo la levantamos y trasladamos al patio para atarla como tantas veces antes lo habian hecho. Quizas por la exposicion directa al reflejo de la luna la transformacion fue rapidisima y apenas pudimos colocarle el arnes cuando de un violento salto nos quito de encima y arranco las cadenas de la pared de ladrillos. Mas tarde comprobamos que el material habia sufrido un desgaste lento pero continuo por la intensa humedad en esa parte de la casa. La bestia salto sobre nosotros, alcanzo la medianera y cruzo al patio de la casa de al lado. Siguio el pasillo por el costado de la vivienda hasta la calle derribando un porton maltrecho. Afuera los cazadores no estaban solos, una multitud de vecinos armada con palos le abrio el paso dejandola cruzar la calle hasta la otra vereda.

Acorralada contra la pared, justo cuando se estaba por dar impulso para atropellar a la muchedumbre buscando una salida, dos de los vecinos cazadores consiguieron aferrarse de la cadena que colgaba de su cuello y contuvieron el tiron con dificultad. Aun asi los arrastro un par de metros tirando hacia atras. En ese instante dos cazadores mas se arrojaron a sus patas traseras y lograron sostenerla. Sin dudarlo me arroje con la jeringa en mano para inyectarla pero se interpuso su padre que salio de la casa detrás mio, me quito del medio con su cuerpo y arrojo a un lado de un golpe a los dos cazadores que la sostenian por detras. La bestia aprovechando el momento empujo y alcanzo con sus dientes la cadena que la aprisionaba, giro y tiro en un solo movimiento a los dos vecinos que la sostenian contra la gente amontonada en la calle. Una vez casi liberada, con la cadena suelta pero todavia rodeando su cuello se agazapo y lanzo un rugido ensordecedor a la gente que retrocedio espantada. Chiche se lanzo sobre el animal al grito doloroso de: -¡Mi hijita, mi hijita! ¡Yo la puedo cuidar! ¡Yo la puedo cuidar a mi hijita!

Tirado en el piso la sostuvo el solo con una fuerza increible rodeandole el cuello con un brazo y el vientre con otro, al limite de arrancarle un sollozo y consiguendo paralizarla completamente.

Me acerque y trate de convencer a Chiche diciendole que yo podia terminar con esta locura, que episodios como este iban a seguir ocurriendo y que algun dia terminaria lastimando a alguien o consiguiendo su propia muerte.

Miro a los ojos al animal dolorido y despues me dijo con su voz mas clara: -¡Si esto sale mal, te mato!

Me agache para aplicar la inyeccion verde. Chiche asintio con la cabeza y apreto los ojos mientras repetia: -Mi hijita, mi hijita...

Aplique la inyeccion y en un par de segundos empezo a gemir y a intentar zafarse mientras su papa la seguia sosteniendo con fuerza. Todos presenciamos en silencio su dolorosa regresion a la forma humana. Una vez finalizada la mutacion el hermano mayor y yo la cubrimos con un par de camperas. Chiche la sento sobre sus piernas sin soltarla mientras seguia gruñendo como un animal pero con su voz humana. Con la ayuda de su hermano que la sostuvo por la frente y la mandibula, le hicimos tragar el liquido azul. Al momento perdio el conocimiento y Chiche la levanto en brazos, se paro frente a todos y ordeno con un grito: -¡Karina jamas se va a enterar de lo que paso aca esta noche!

Todos los vecinos quedaron inmoviles mirando hasta que entramos a la casa. Luego se miraron un instante entre ellos y en silencio regresaron a sus casas.

Nos quedamos despiertos toda la noche esperando. Karina solo dormia con una paz envidiable en su rostro.

Como a las cinco de la mañana se desperto y fue soñolienta a la cocina, se tomo media botella de las grandes de agua mineral y volvio a la cama como si nada. Los que estabamos sentados a la mesa nos miramos con sorpresa y reimos evitando hacer ruido. Despues nos fuimos a acostar y no volvimos a hablar del tema nunca mas entre nosotros.

Karina no volvio a sufrir ningun ataque hasta ahora y llevamos una vida normal, y aunque ya no me atormentan los ciclos de la luna hay algo que la curandera no supo precisar. En varias oportunidades volvi para contarle como iba evolucionando Karina y cuando le pregunte no pudo asegurarme que el desajuste genetico que habia provocado la enfermedad no se fuera a trasladar a nuestros hijos. Ahora tenemos dos hermosas hijitas muy sanitas, pero la verdad es que no lo se con certeza. Solo me queda esperar pacientemente. Lo unico que puedo hacer ahora es esperar.


Fin.

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