Inexplicable es poco...


Probablemente una de las cosas mas inexplicables para todos ustedes los mortales sea la peculiar relación que tengo con mis padres. Para la cultura latina por lo menos, desconectarse de los padres y verlos solo para algunas celebraciones resulta impensable. Bueno, para mí no.
Tracemos una linea de tiempo imaginaria donde situar a mis viejos primero teniendo a mis hermanos niños. Creciendo con una madre muy preocupada porque no les falte la salud, el alimento y el abrigo pero tratándolos como el orto, provocando celos al padre del primer hijo varón ponele, y maltratando sicologicamente a la nena adorada por el padre. A pesar de su preferencia maltratando físicamente al nene por su problema de atención por falta de un padre presente.
Mis hermanos se las rebuscaron para rajar con noviazgos prolongados desde los 14 años y casas de amigas con familias postizas en el caso de mi hermana y con el cuartel del ejercito desde los 13 creo en el caso de mi hermano.
Mi vieja siendo tratada con medicamentos por una disfuncion cerebral, reduce la violencia física y verbal pero cae en una depresión constante que la acompaña hasta nuestros días. Mi viejo mas presente en casa aporta agresividad pasiva con sarcasmos frecuentes que recién entendí como tales hacia mi adolescencia.
Por ahí aparecí yo 9 años después de la primogénita con una infancia en apariencia mejor que la que tuvieron mis hermanos.


Me dejaron solo con esos dos.

Mi viejo manipulador con una visión muy corta de la realidad y consciente de sus limitaciones se oculta detrás de una sonrisa y comentarios coloquiales dejando en evidencia a mi vieja sin filtro que choca contra todo y todos. Una falsedad y violencia pasivo/agresiva siempre a punto de estallar. Pero la que estalla es mi vieja, claro. Muy fácil de descifrar después de un tiempo.

Mi vieja por otro lado hablando siempre a los gritos y enojada. Con una depresión bien explícita. En varias oportunidades en sus ataques psicóticos mientras yo tenia alguna crisis propia de la adolescencia me propuso pegarme un tiro y matarse ella después. Así de clarito. 

Con el tiempo aprendí el arte de "nojoder". Tenia notas decentes en la escuela y me pasaba las tardes, los fines de semana, y eventualmente las vacaciones en casa de otras familias mas inclusivas como la de Walter, con sus propios quilombos pero con muchos hermanos y hermanas en casa todo el tiempo.

Todo eso fue mas o menos mi familia hasta que decidí desaprender todo lo que podía.
Desencadenado por un intento de suicidio que tenia mas melodrama interno que intento real.
El arte de "nojoder" me jugo en contra en el mundo real cuando termino el periodo de aulas que conocía tan bien quedándome sentado y siendo un espectador. Tuve que interactuar y ser sociable. 
No sabia cómo. No tuve buenos ejemplos. No tuve una hermana que me presentara a sus amigas. No tuve un hermano que me llevara de putas.
Aprendí solo y entendí recién entonces que debía desaprender todo con lo que había crecido. El problema es que por mas consciente que uno haga esos objetivos, siempre se pierden en momentos de crisis o en los que la inmediatez de las decisiones requieren acción antes que razón. Aflora todo de lo que uno reniega en la propia personalidad, y por choto que suene, se siente cómodo ese lugar.

Me cuesta mucho no ser una persona de mierda.

Sarcástico, depresivo, mediocre, regocijándome con la frustración ajena.
Ya transferí parte de mis frustraciones a mis hijas y se siente horrible pero se que ya no lo puedo deshacer.
Hago justo eso de lo que reniego de mis hermanos. Culpo a mis viejos de mis desgracias solo para seguir adelante sabiendo que no es ninguna solución.

Entonces, si prefiero distanciarme de mis viejos en lugar de celebrarlos, no pido que lo acepten. Solo que lo entiendan.


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