lunes, junio 26, 2017

Angustias y Dolores

Ok. Recuerdan que alguna vez conté como una habilidad / superpoder el descubrir el final de las películas hacia la mitad del film o incluso antes?
Bueno, acabo de descubrir una correlación entre esta habilidad natural pero incontrolable y mis más recientes estados de angustia e incertidumbre.
Este año Cosa#1 tiene su viaje de egresados. En la reunión con la empresa tuve el descuido de firmar el contrato general junto con otro padre que más tarde abandonó el viaje, de modo que todas las comunicaciones entre la empresa de turismo y el grupo de padres pasan por mí.
Desde el inicio y a pedido de varias madres armé un grupo de WhatsApp en el que en general se dicen obviedades pero que hace un par de meses utilizo mucho para mantener informados a los padres.
En determinado momento cuando el grupo llega a cierto porcentaje de viaje pago, la empresa efectúa un "cierre" de grupo. Hace el recuento de pasajeros y calcula los liberados y acompañantes que nos corresponden. Para el cálculo se cuentan sólo los pasajeros activos y AL DÍA con las cuotas.
A la fecha de cierre nos correspondía solo un liberado.
Hasta acá todo bien? Nooooo! Claro que no!
Cuando firmamos al grupo de 26 nos correspondía 2 y 1/2 liberados que decidimos descontar de cada pasaje de antemano a razón de 1/8 de liberado menos para cada uno. Fueron casi $3000 menos por pasaje.
Ahora que sabemos que nos corresponde solo 1 liberado hay que devolver el descuento.
Para complicarla un toque más lo que hace la empresa es dejar con el beneficio a 8 pasajes y el resto debe pagar el pasaje total.
Todo esto lo expliqué por wasap y no me entendían. Mi sabia esposa me dijo que pusiera una fecha y los invitara a una reunión en casa para charlar este tema, lo que todas las mamás agradecieron de forma un toque exagerada para mi gusto. Sentí que había un serio problema de comprensión de texto entre mis congéneres. En fin.
Hasta el día de la reunión pasó una semana entera durante la cual en silencio mi cerebro repetía incansablemente el discurso explicativo e imaginaba infinidad de aclaraciones que dar a todas las personas confundidas. Ésto me produjo mucha ansiedad y angustia que se discipó después de la reunión. Descubrí que somos todos adultos razonables. Pero hasta esa instancia el nivel de conflicto que habitaba mi cabeza era insoportable.
A la distancia veo que mi cerebro interpreta estos problemas como el nudo de una narración fantástica que tiene que alcanzar un clímax para luego resolver, como si fuera un cuento o una película.
Por suerte mi vida no es una novela llevada al cine, creo.

martes, mayo 16, 2017

Ombú

Esta es una historia que escribí hace mucho. Uno de mis primeros intentos literarios documentales de mi infancia. Es notable como el tiempo le cambia la perspectiva a los relatos de vivencias donde los malos terminan no siendo tan malos ni los buenos tan buenos.

Soy el hijo menor de 3 y con mis hermanos guardo una distancia de 8 y 9 años respectivamente. Mi viejo segun me cuentan fue bastande distante con mis hermanos mayores pero conmigo tuvo un poco de onda durante mi niñez, supongo porque lo encontré un poco mas maduro, que se yo.

La vez anterior que escribi esta historia la recordaba como "todos los domingos despues de almorzar" pero en realidad solo paso dos veces.

Mi viejo me invito a dar un paseo hasta el ombú para bajar la comida. En el trayecto me contó un par de historias, como la fabula de los perros que pierden su nariz y que pasan su vida entera buscando la propia entre los otros perros, o esa vez que cuando él era muy chiquito encontro un billete de 100 pesos, se lo llevo a la mamá y le compró una camisa blanca que cuidaba como un tesoro.

Ese domingo llegamos al ombú y supongo que le volvio a la mente algun recuerdo de su niñez, y me quiso enseñar a escalar el arbusto. Ahora sé que los ombues tienen esas ramas tremendas y huecas con una textura muy resbaladiza, casi lustradas que son peligrosas de escalar.

Se subió con dificultad. Recuerdo con mucha nitidez el momento en que sentí que estaba haciendo un esfuerzo tremendo para llegar a una rama mas alta. Desde arriba me indico que eso era algo peligroso que él lo hizo de pequeño cuando era mas ágil y liviano sobre todo. Creo que recuerdo a mi viejo de entonces siempre con un poco de panza y siempre entre 40 y 42 años, no más. Nunca se enteró que algun tiempo despues seguí sus pasos. Trepaba las paredes del barrio que tenian ladrillo a la vista, alambrados y portones, y sobre todo trepaba una estructura de caño del parque donde estaban los aros y trapecios. Subia por un extremo hasta el caño superior, avanzaba sentado sobre el caño hasta las cadenas del trapecio y luego bajaba trepando hasta sentarme para hamacarme al fin. La ultima vez que hice eso tendria unos 11 años.

Mi viejo desde arriba me señaló donde pisar para que las ramas no se quebraran y luego de recobrar el aliento se dispuso a bajar. No recuerdo con exactitud la secuencia pero sé que dió el primer paso y se resbaló, perdió el equilibrio, rebotó primero en una rama y fue derecho al piso. Quedo tumbado boca abajo con el abdomen sobre una raíz saliente del ombú, de esas que forman como paredes ondulantes de madera desde el tronco.

Me paralicé. No pude hacer nada. Por un instante cruzó por mi mente preguntarle -¿Te caiste? pero por suerte no pude decir nada tampoco.

Lo observé levantarse despacio, tenia un raspon que sangraba en la frente, pero creo que donde mas lo acompañé en el dolor fue ese tremendo golpe en la panza. Yo sabía que se sentía.

Alguna vez quise cancherear a un vecinito de mi edad del departamento 80, esa familia que tenia 12 hijos. Yo era un tipico nene de mamá y la ligué como corresponde. Solo hizo falta un buen puñetazo en la boca del estomago, la risa de uno de sus hermanos, tratar de correrlo sin alcanzarlo y la humillacion llegó sola. Poco tiempo despues nos hicimos grandes amigos, pero no esa tarde de domingo que mi viejo se ponia de pié frente a mí dolorido mientras me decia con una media sonrisa: -¿Ves? Así es como NO se debe bajar.

jueves, abril 13, 2017

Si un dia el mundo

Fue pasando de a poco, sin darme cuenta. Cada vez que abría los ojos me descubría mas cubierto de musgo y verdin resbaloso.
Finalmente decidí dejar de luchar contra la naturaleza y germiné. Un brote tímido se fue asomando hacia la luz mientras las raíces me fundían con el suelo.
Fue el principio y el fin.

martes, abril 11, 2017

Elevados niveles de odio y violencia

Mi cuarto año de secundaria a los 16 lo hice en una escuela pública en turno vespertino de 17:00 a 21:00 más o menos. Fue un cambio fuerte y relajante, ya nadie me decía negro y me llamaban por mi nombre. Ahí conocí por primera vez como funciona la representatividad política. En el colegio privado religioso no hay centro de estudiantes. 
Ese año, 1988 los estudiantes del partido de Gral. Sarmiento conseguimos un pasaje estudiantil gratuito con una credencial que debían reconocer varias líneas de colectivos que usábamos en la zona. Una de esas líneas, la 740 no quería reconocer esta ordenanza municipal de modo que los centros de estudiantes del partido organizaron una sentada en el playón de la terminal para evitar la entrada y salida de colectivos hasta que la empresa acordara una reunión entre las organizaciones estudiantiles y el municipio. 
La segunda tarde que íbamos a participar de la sentada y que mis padres ya estaban al tanto mi viejo me dió un par de consejos prácticos. Me dijo que estuviera atento a cualquier brote de violencia. Que si había corridas que al contrario de seguir al tumulto evitara correr y me alejara. Que prestara especial atención a quienes incitaran a cometer actos violentos porque para cuando la represión comienza ellos ya no están. Me dijo: -No seas carne de cañón. Los jóvenes especialmente con convicción y alimentados y enceguecidos por el odio se vuelven el infante perfecto, motivado y dispuesto. 
"No seas carne de cañón" 
Su mensaje fue siempre claro en ese sentido. Podía pensar como quisiera y participar de cualquier acto pero no por eso dejar que me lastimaran. 

Hace diez años que en mi laburo tengo que lidiar con un nivel altísimo de violencia verbal y odio, ya sea por rivalidades deportivas o políticas. Intolerancia general camuflada de chiste políticamente incorrecto, léase xenofobia, homofobia, racismo y violencia hacia la mujer. 
Francamente mis compañeros de laburo me preocupan poco así que digamos que aprendí a no dejar que me afecten sus cosas aunque me lastimen. Gran contradicción pero en fin así elegí convivir. 
Por otro lado cuando estás expresiones surgen en el ámbito familiar no logro evitar la angustia. Cómo consecuencia de ello me alejo, cierro las vías de comunicación para evitar cualquier tipo de confrontación. No quiero pelear aunque el interlocutor esté desesperado por disparar. 
Son tiempos raros en los que se mezcla todo. Hace un tiempo creía que por fin estaba habiendo una apertura mental en la gente, pero termino sucediendo lo contrario. La idea de equilibrio y equidad provoco en una gran cantidad de personas el efecto contrario. La gente no esta lista para que al vecino le vaya bien. Ganó la mezquindad, la intolerancia y la falta de empatía. Me resulta doloroso ver como el egoismo siempre termina ganando. Los humanos no somos ni buenos ni solidarios por naturaleza, hay que elegirlo. La realidad es que cada uno vive en su propia nube de pedo, que se retroalimenta de quienes piensan igual y descarta a los que no. Ya no hay una sola verdad porque construimos nuestras realidades como nos conviene. 
En esa retroalimentación subyace una ceguera, una visera como la de los caballos que nos hace seguir mirando hacia el mismo lado todo el tiempo que quienes tienen el poder utilizan para manipularnos a su beneficio. Los mensajes de odio solo sirven de alimento para quienes eligen retorcerse en su propia bronca, una y otra vez, repitiendo consignas y reforzando la idea de odio.

Veo que hay gente mas permeable que otra a estos mensajes, que parecen disfrutar de la confrontacion por el solo hecho de enfocar su odio. De lejos se ve como una necesidad de desahogo, un grito desesperado por ser escuchado, comprendido. Pero lejos de resultar terapeutico se asemeja a un adoctrinamiento sistematico. Una escalada de violencia verbal y arranques de ira que una vez que estén bien orientados van a provocar mucho dolor a todos los que estén cerca. Penosamente reconozco claramente a quien se la pasa sembrando con paciencia ese odio y deja a la otra persona vulnerable ir al choque mientras observa el fruto de su influencia desde la oscuridad.
La relación de mis viejos es así. Mi vieja termina reaccionando ante todo y todos mientras mi viejo observa. Mi vieja tiene comportamientos esquizoides y mi viejo sicóticos. El odio original de mi vieja fue siempre hacia mi viejo pero con el tiempo cambió y ahora ya no distingue y no recuerda cual fue el odio que inició todo.
Lo más preocupante es ver como otras parejas en la familia repiten el patrón. Y cada vez se parecen más.

viernes, enero 27, 2017

La verdad que no.

No me doy permiso para hablar de política. Simplemente no creo poder defender mis conceptos si son refutados. No tengo la rapidez mental ni las ideas tan claras. Por eso escribo. Llevo semanas con estas ideas y cada vez que me pongo a escribir se me escapan.

Nunca fui un seguidor de una bandera política en particular, a lo mejor porque vengo de un entorno familiar gorila en el que había un acuerdo tácito apolítico, a escondidas con culpa probablemente y a sabiendas de lo malvado que resulta el pensamiento represivo y clasista.

En fin. Me considero independiente principalmente porque no me gustan los fanatismos. Creo que ningún fanatismo llevó nunca a nada bueno a lo largo de la historia del mundo. Siento desde siempre que todos podemos cambiar de parecer, las opiniones son refutables y siempre se puede conocer una mejor idea independientemente de dónde proceda. Los partidos políticos no me sirven. Ni hablar de las personas que los representan. Mi suegro es un tipo simple y práctico y suele decir que no hay que casarse con los políticos porque son todos chorros. Hasta ahora no la viene pifiando.

Lo que sí creo que se puede defender son las ideas y conceptos bien fundamentados.

Pienso en estos accidentados períodos gubernamentales que me tocaron vivir desde la vuelta a la democracia en la que siempre hay dos bandos definidos en pugna por el poder. En algún momento de mi vida estudiantil aprendí que las corrientes políticas se pueden separar entre las que propician la igualdad y las que le dan preponderancia a la libertad. Esto es tan viejo como el mundo pero lo pongo en claro para ordenarme un poco. Entonces por contraste digamos que más libertad implica más desigualdad. En nuestro sistema la guita es más o menos siempre la misma y cuando uno acumula más, otro tiene menos, y por el otro lado si todos tuviéramos todo por igual sería a costa de renunciar a algunas libertades.

El sistema democrático vive meciéndose entre estos dos conceptos y lo ideal sería encontrar un equilibrio que beneficie a todos en algún punto.

El egoísmo y el revanchismo nos está haciendo mierda y en lugar de acercarnos nos marca con más fuerza nuestras diferencias. Es una pelea que a este paso no va a terminar nunca y en la que los más lastimados son siempre los que tienen menos y están afuera del sistema, rehenes en su ignorancia de lo que el gobierno de turno le prometa.

En su lucha cada bando identifica al otro como el enemigo. Enemigo! Es una guerra y no hay tregua ni punto de encuentro. Cada uno defenestra la gestión del otro y desactiva a conveniencia por supuesto, si algo le gusta se lo adjudica y listo. Vale decir que en el plano de las organizaciones políticas no existen inflexiones que demuestren acercamiento real y sincero. Nadie quiere que al otro le vaya demasiado bien y este bipartidismo oculto o no tanto les conviene a ambos. Refuerzo La idea “no te acuestes con tu político favorito porque te la va a poner”

“Pero lo que mí político hace y dice es mejor y más justo” pensarás. No importa lo que creas. Sos un títere y aunque lo niegues o justifiques estás siendo manipulado por tu propia necesidad de creer. Así funciona la política.

Por otro lado está la gente y esto sí que me preocupa.

La Gente.

Sinceremonos primero. El sistema no nos abarca a todos. Los marginales se quedan afuera porque el sistema los expulsa. El que siga creyendo que el pobre es pobre porque quiere me resulta un asco. Punto.

En nuestro sistema la pobreza extrema ya dio varias generaciones y niños que no vieron a sus padres con trabajo formal. Ponele que los adultos ya no sean recuperables, pero no podemos seguir condenando a los niños a una ignorancia estanca que los deja en un estado de vulnerabilidad horrible. Son los finalmente captados por el narcotráfico y las organizaciones delictivas. Negarles el conocimiento, que no sepan cuales son sus opciones es seguirlos empujando para que se queden dónde están. El ciudadano que se cree terrateniente por tener un trabajo formal se queda más tranquilo si el pobre sigue pobre. Se indigna si el pobre tiene un celular. Se olvida que el pobre no vive en las mismas condiciones, si logra comprarse un celular en lugar de hacer una compra mensual en el supermercado es porque su vida es así y no se le ocurre otra cosa. Y acá logré ver cierto paralelismo del egoísmo involutivo de los empresarios argentinos. Me tocó atestiguar testimonios de dueños del boliche que se indignan porque sus empleados cambian de auto pero siguen alquilando un lugar de hacer el esfuerzo para vivir en otra casa u otro barrio. No ven que permanecer en el sistema es apenas un poco menos costoso que tratar de ingresar. Al igual que en la política a ninguno le gusta que al otro le vaya demasiado bien. Pero lo mas feo en el caso de los  individuos es la falta de empatía. Ya no se acostumbra ponerse en el lugar del otro. Es más fácil juzgar y mantener al otro en ese casillero inferior.

Pero por qué a tal le regalan tal cosa y yo tengo que laburar para conseguirlo? La indignación por esa “injusticia” denota más pobreza que la del propio pobre.

Gente que conozco se topó de frente con un aparato de corrupción que opera en los bajos niveles de poder y que beneficia a amigos o compañeros a cambio de favores activistas o votos. Este aparato que repta y se acomoda con cada gobierno y adopta la retórica de turno a su conveniencia, se afianza después de cada reelección y se vuelve impune hasta que viene otro gobierno y se vuelve a acomodar, cambian algunas caras pero el negociador sigue siendo el mismo. Hagamos de cuenta que las altas esferas desconocen estos favoritismos y viven en una nube de pedo creyendo que las multitudes los aclaman con solo la convicción en sus corazones. La realidad es que nadie hace nada por nada. Agradecimiento y apoyo entre el mejor de los casos, pero también existe ese compromiso por lo que podrías dejar de recibir o peor, la negación por no querer pertenecer porque si no apoyas a la fuerza es porque estas en contra. El enemigo otra vez. Esa imposición a los empujones es lo que da bronca y genera enemigos dónde había indecisos. La prepotencia atrasa. Pero pongamos de vuelta las cosas en contexto. Eso que pasaba en una administración de un hospital público en una localidad de la provincia de Buenos Aires multiplicado por cientos de miles en todos el país. Que creen que pasó?

Todos los supuestos beneficiados y excluidos se olvidan mágicamente que SIEMPRE ese regalito es pan para hoy hambre para mañana. El indigente ignorante porque es eso, ignorante. Y el resto? Descubro que siempre se puede ser un poco más pelotudo. Seguimos haciéndole el negocio al que no pierde nunca. Somos unos boludos con inspiración y nos peleamos entre hinchas mientras seguimos pagando la cuota del club que no nos da entradas y nos revisa los huecos mientras el barrabrava pasa por otra puerta.

Seguimos pagando y creyendonos socios del club.

Ahora un descerebrado sicópata nos va dejando cada vez más en bolas y “La gente” no se entera porque más o menos la piloteas pero el pobre se vuelve indigente y nadie se entera. Los beneficios para los deficientes mentales como pasajes con descuento, becas y ayudas varias se van terminando y a nadie le importa ni se entera. Porque “estamos mejor ya” no ven al que se quedó sin un ingreso mínimo y que de a poco vuelve a perder la dignidad y se transforma en el indio que atacaba al fuerte en malón y raptaba a las mujeres blancas. Ahora “merece morir y también toda su descendencia para que no se sigan reproduciendo”. La gente empieza a aceptarlo y un día son todos masacrados porque no había otra opción… y en menos de 100 años nos rasgaremos las vestiduras por tamaña brutalidad.

No cambiamos un carajo.

Que por qué se conmemora el dia nacional del mate

30 de noviembre de 1872 se firma el tratado de paz en la perdida localidad de Culitos, Brasil vecina de la triple frontera con el que se da ...